jueves, 29 de diciembre de 2011

Del sentimiento trágico de la vida en el hombre y en los pueblos. Miguel de Unamuno.




Colección de bolsillo con introducción crítica de Fernando Savater, conocido escritor de temas filosóficos.

Libro poco voluminoso pero muy denso. Su contenido se distribuye en doce capítulos, cuyos seis primeros contienen las teorías que rechazan o, al menos, ponen en muy serias dudas la existencia del alma y su inmortalidad. Esta primera parte fue para mí pesada, por la densidad de los contenidos de los planteamientos filosóficos citados por Unamuno, así como la réplica, su réplica. Muchos fueron los pasajes que hube de releer, muy despacito, para asumir o comprender lo que el autor defendía.
Las citas  y  transcripciones de los razonamientos  de filósofos de todos los tiempos son numerosas. Algunas veces sólo nombrados y en mayor número de ocasiones criticados como los que a modo de ejemplos a continuación detallo: Spinoza(al que Unamuno denomina “el judío portugués); el idealista Platón; Kant; San Agustín; Santo Tomás de Aquino y su escolástica, etc., etc.
.
La segunda parte, es decir, los seis últimos capítulos fueron más amenos y, según creo, comprenden las tesis argumentales de Unamuno respecto al alma y su inmortalidad, que pasa por una explicación del sentido religioso, de la fe, de Dios, de Jesucristo, de lo divino y la divinización, de la imposibilidad de ceñirse a criterios lógicos  y racionales para explicar algo que está en otro, llamémoslo, orden. Incluso llega a mencionar la escala o escalafón de los espíritus intermedios, o sea, los Ángeles. Desde luego, tras la lectura de esta segunda parte, concluyes que Don Miguel de Unamuno fue un ferviente creyente, pero que, seguramente, atravesaría  y superaría serios y angustiosos debates racionales.

Su estilo también llama la atención: está orgulloso, muy orgulloso de ser vasco y español. Precisamente, lo último del libro, cuando se refiere o introduce a la figura de Don Quijote como un elemento más de su argumento, a mi modo de ver, es forzado y nada lógico, o si se prefiere “convincente”. 13 de octubre de 1995.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Guerra y civilización, Arnold J. Toynbee




Esta obra de Arnold J. Toynbee  figuraba en la bibliografía del libro de J. MallasMisterios de las civilizaciones muertas”. Es un libro pequeño en el que se extracta el pensamiento del historiador inglés Toynbee. No obstante  su brevedad en hojas, es un libro denso en contenidos. Tuve que releer muchos de sus pasajes. Creo, en síntesis, que es un libro anti militarista. Utiliza distintas épocas, lugares y personajes históricos como ejemplos para explicar sus teorías.
En la introducción leí una afirmación que me impactó, porque según Toynbee, la religión y el nacionalismo son las dos causas principales que promueven los conflictos  entre los seres humanos. La primera fue durante mucho tiempo causa de todas las guerras hasta que los nacionalismos la relevaron. Toynbee augura malas perspectivas para Occidente si los nacionalismos no son superados. 18 de diciembre de 1994

28 diciembre de 2011: Recomiendo la lectura íntegra de la biografía de Arnold J.Toynbee, publicada en biografiasyvidas.com,  de la que, a continuación, extracto algunos de los párrafos, para mí, más significativos:

“(Arnold Joseph Toynbee; Londres, 1889 - York, 1975) Filósofo e historiador británico, considerado como uno de los más importantes filósofos de la historia, fama lograda gracias a sus 12 volúmenes de A study of History (Estudio de la Historia, 1934-1961).”

“Hasta su jubilación académica (en 1955), desempeñó el cargo de Profesor Investigador de Historia Internacional en la Universidad de Londres. La última parte de su vida la dedicó a viajar y a dar conferencias por todo el mundo, principalmente en Estados Unidos.”

“(..) paralela a su carrera académica, Toynbee desempeñó diversos cargos en la política británica, en especial relacionados con las relaciones internacionales. El primero de ellos, en 1915, fue el de funcionario del departamento de Inteligencia del Ministerio de Asuntos Exteriores. En 1919 fue uno de los legados de Gran Bretaña en la Paz de Versalles, que únicamente sirvió para encender la espoleta de la Segunda Guerra Mundial y que influyó notablemente en la percepción de la Historia de Toynbee, tal como se vislumbra en la obra publicada a raíz de esa legación: El mundo tras la conferencia de paz (1925).
(…), la civilización, y no los estados, naciones o etnias, era el fundamento inteligible mínimo de la sociedad humana. Además, estableció la interacción entre reto y respuesta como la base de una civilización, una explicación científica por encima de razas, sociedades y otros conceptos deterministas. En su investigación describió el auge y la caída de 26 civilizaciones a través del curso de la Historia, y observó que en todas ellas el origen se situaba en una respuesta ofrecida por la población en conjunto, dirigida por una minoría elitista con capacidad creativa, para superar el reto natural o social a que esa población estaba sometida.(…) no negaba la importancia al factor determinista (clima, geografía, biología), pero defendía que el mayor mérito se hallaba en la respuesta de la sociedad, en la capacidad de la colectividad para modificar el curso de los acontecimientos.
(…)La capacidad de renovación, de emitir nuevas respuestas creativas a los retos con que se va enfrentando una sociedad, es la clave de la evolución histórica.
(…) Toynbee también estipulaba, lógicamente, el ocaso de una civilización, que se producía cuando la elite dirigente cerraba la puerta a la creatividad de otros grupos, convirtiéndose en una tiranía despótica, al abrigar en su seno los más graves pecados destructores de la civilización: el militarismo y el nacionalismo. Ante ello, Toynbee apelaba al factor espiritual como el necesario fertilizante de la civilización. Esgrimiendo como ejemplo la civilización occidental, su fuerza de cohesión habría sido el cristianismo, factor de unidad social ante la fuerza disgregadora de militarismo y, sobre todo, nacionalismo. Obviamente, esta última visión es la que más férreas críticas al sistema de Toynbee ha recibido."

martes, 27 de diciembre de 2011

Relatos de León Tolstoi: La muerte de Ivan Ilich; El Diablo; El Padre Sergio.




Son tres narraciones cortas, de contenido bien distinto. La correspondiente a Ivan Ilich me aburría y hasta pensé en coger otro libro. Se trata del relato de la vida de un funcionario que va ascendiendo según escalafón, persona mesurada y racional que con agrado asume y sigue los esquemas de comportamiento y vida que su posición en la escala social le ha comportado. En resumen, toda una existencia gris muy gris, sin altibajos, todo o casi todo en su lugar.

La segunda narración “ El diablo fue más variada. Está ambientada en un entorno bien distinto. El mundo rural de la Rusia del siglo XIX. El pobre Eugeni(Xenia) , el protagonista, me resultó simpático y me afligió  su final.

Y, por último, “El Padre Sergio”. De las tres fue la que considero más interesante. Se trata de un ser muy soberbio, un aristócrata,  que, tras una gran decepción amorosa,  sin vocación ni fe real,  abraza la vida religiosa en un monasterio.  Hasta la madurez, sin embargo, y gracias a una pobre vieja viuda, que vive con su hija, yerno y nietos, rodeada de penalidades y miserias; persona conocida del príncipe en su niñez, ya que también ella procedía de la clase aristocrática, no se afirma la fe del Padre Sergio. En resumen, que esta historia, comparada con la anterior, tiene un final, sino feliz, si positivo. Enero de 1995

martes, 20 de diciembre de 2011

La sombra del galileo, de Gers Theissen



Fue una segunda lectura. El gran protagonista del relato, tal como se puede intuir por el título de la obra, es Jesús de Nazaret. El autor, Gers Theissen, pretende dar una visión objetiva y contrastada, como se evidencia por las constantes alusiones  y citas de numerosas obras de historiadores judíos (Josefo) y greco romanos de la época. En la obra se analizan  y comparan  las diferencias entre la predicación  de Jesús y  la de Juan, el Bautista y  también confronta las interpretaciones de conceptos básicos como el divorcio, el diezmo del templo, la pureza, etc. entre las  sectas judías (fariseos, saduceos, etc.) y lo predicado por  el Salvador.

En esta ocasión   presté más atención a las cuestiones  en torno a   la problemática social, política y religiosa existente  en Judea en tiempos de Jesús; entonces provincia romana y cómo las costumbres y religión  hebreas, unidas a  la crítica situación económica, fueron causa de  graves conflictos sociales.

Libro que se lee con facilidad. 13 de mayo de 1995




domingo, 18 de diciembre de 2011

Donde el amor te lleve, Susana Tamaro




Relato en primera persona y escrito a modo de un diario del pasado  de la vida, motivaciones, amores y misterios de una anciana solitaria que padece una enfermedad mortal y decide, mediante este modo, contar a su nieta las verdades, hasta ahora ocultas y bien ocultas, de su corazón. Son tres generaciones las que se encaran en la obra: Abuela, hija y nieta. Particularmente, la decisión de la nieta me chocó, porque se marcha a EEUU para vivir su vida, sin, aparentemente, importarle las consecuencias de su decisión en su abuela-madre. ¡Que parecido a la realidad!(1).


Otras cuestiones contadas en la novela, sin embargo, me parecieron poco creíbles o muy alejadas de lo corriente, tal como el apasionado  enamoramiento, sin inhibiciones, de una de las féminas de la historia por el médico del balneario casi inmediatamente de conocerlo. Pero las reflexiones y comentarios de la abuela sobre programas televisivos, las teorías y consignas de los mismos, así como la falta de comunicación habida entre su hija y ella mostradas por sus discrepancias y posturas inflexibles en cuanto al respeto a la libertad ajenas, son, creo, reales y actuales.24 de agosto de 1996

_________

(1)18 de diciembre de 2011 A la realidad de ahora que afecta a muchos, porque no hemos sabido inculcar a los que nos vienen detrás del valor y respeto que se debe a la familia y a nuestros mayores, ni tampoco del amor y del espíritu de sacrificio que deben primar en las relaciones familiares.
Pienso que me agradaría volver a leer esta novelita corta de Susana Tamaro, que antes, en 1996, no despertó mucho mi interés. La incluiré en la lista, larga lista ya, de lecturas próximas.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La Cartuja de Parma, Stendhal( Henri Beyle)


La Cartuja de Parma, Stendhal( Henri Beyle)

Editorial Cupsa , marzo de 1977, colección goliárdica, prologada por Carlos Pujol. Colecciones Universitarias, Planeta.

Hay dos personajes de esta novela  que se han llevado mis preferencias: la duquesa Sanseverina y el conde Mosca. Ambos encarnan, a la perfección,   a los miembros  de la élite; es decir, a la minoría selecta, acostumbrada a moverse “como pez en el agua” entre los oscuros entresijos del poder. Poder del que se consideran legítimos beneficiarios y en el que  se mantienen gracias al diligente ejercicio de todas sus cualidades y virtudes personales. En la duquesa  su extraordinaria belleza y especial ascendente sobre el género masculino, unida a una inteligencia superior. En Mosca, su talento político y diplomacia.
Fabrizio, el protagonista de la obra, es descrito como  un ser de naturaleza simple, cuya condición social  le arrastra a una serie de situaciones que constituyen la trama de la novela y a través de las cuales Stendhal nos describe de modo espléndido los  últimos años del dominio napoleónico en Europa .
Llamó mi atención la rapidez del desenlace, desarrollado en unas pocas páginas, en franco contraste con toda la obra cargada de relatos y detalles minuciosos de parajes y personajes. Es, sin duda, otra de las características de este libro, un minucioso manual de las acciones de los poderosos ¡Me encantó! 13 de agosto de 2002

14 de diciembre 2011: En nota (4)  al pie de la página 101,  se habla de que algunos críticos han querido ver en La Cartuja de Parma una fuerte dosis de inspiración española y termina la citada anotación con la siguiente afirmaciónEn Memorias de un turista escribe Stendhal:”…me gusta el español porque es un tipo; no es copia de nadie. Será el último tipo que exista en Europa”… ¡Qué buen concepto tenía el escritor francés del español!
Por último quiero transcribir un párrafo leído en esta obra, pág.274, por entender encierra un enorme conocimiento del desarrollo de las luchas entre los poderosos:
“Fabrizio, por su parte, creía que un hombre de su categoría estaba por encima de las leyes; no calculaba que en los países donde los nombres importantes no son castigados nunca, la intriga lo puede todo, incluso contra ellos”





miércoles, 7 de diciembre de 2011

Relatos, Stendhal



Todavía no había leído nada de Stendhal, seudónimo de Henri Beyle, salvo alguna de sus frases o reflexiones más famosas, leídas, por cierto, en uno de aquellos típicos calendarios de sobremesa, usuales en los escritorios de las oficinas cuando yo trabajaba.  Papini en su “Libro Negro" también le dedicaba uno de sus pasajes, el titulado “Del odio(De Stendhal)”, compuesto casi en su totalidad por  párrafos en francés e italiano, de difícil comprensión para mí, lo que motivó saltase su lectura.  

Es una selección de relatos editada por Salvat para RTVE, libro 58, en su introducción se habla del autor, Stendhal, y de su obra, aclarando que su producción en el género narrativo fue “tardía y parca comparada con la totalidad de su obra, de muy considerable extensión”.  Sus novelas más conocidas son “La Cartuja de Parma” y “Rojo y Negro”. En cuanto a la  selección que comento, la componen seis relatos cortos. Los tres primeros ambientados en la Italia del XVI, uno de ellos de creación propia “Vanina Vanini”, protagonizada por una nobilísima joven romana, muy bella, enamorada locamente de un carbonario fugitivo. Historia  con un final consecuente, según mi parecer, para la protagonista.  

Los dos siguientes relatos corresponden a traducciones de historias detalladas en unos manuscritos que llegaron a manos de Stendhal, los cuales tradujo e incorporó críticas en notas marginales sobre aspectos morales y sociales. Estas dos narraciones, “Los Cenci” y “Victoria Accoramboni ‘’ son verdaderas crónicas de sucesos tétricos que acontecieron a principios del siglo XVI. Y las dos últimas historias, “El arca y el aparecido’’ y “El filtro” son creación de Stendhal, con la particularidad de que sus protagonistas son españoles y/ o ambientadas en España. Se disfruta con la prosa de este autor.


18 de septiembre de 2015: He revisado y corregido el comentario.

 

lunes, 5 de diciembre de 2011

Crónicas italianas, Stendhal(Henri Beyle)

La Colección “Las Novelas del Verano”, El Mundo, Unidad Editorial , núm.22,  incluye dos de los relatos de "Crónicas italianas":  “Vittoria Accoramboni, Duquesa de Bracciana.” y “Los Cenci”.   Ambos  basados en hechos reales acontecidos en el siglo XVI, en Italia,  recogidos en unos antiguos manuscritos judiciales, “rescatados” por el escritor francés Stendhal, seudónimo de Henri Beyle, que tradujo y enriqueció con notas y aclaraciones muy interesantes para el lector.
Ambas narraciones las había leído ya hace unos años. Esta vez  la que más me impactó fue “Los Cenci”. Previo al relato, es decir, antes de "La Historia Verdadera",  así denominada por el autor del manuscrito, Stendhal da sus muy particulares disgregaciones acerca del prototipo humano del donjuán, un componente de la élite de las sociedades reales, desde las épocas antiguas de la Atenas y Roma paganas a las cristianas monarquías de poder absoluto de la edad moderna. Estas dos últimas características son imprescindibles para que se dé el detestable personaje de Cenci, un ser real, es decir, existió.  
Los hechos verídicos  narrados en esta historia de “Los Cenci” nos confirman a tal Francesco Cenci como un digno ejemplo o constatación de las consideraciones de Stendhal acerca del prototipo del "donjuán". Ser cuyas fechorías y villanías, son muchas y pervertidas,  pero creíbles, porque también en nuestros tiempos tenemos conocimiento sobre similares perversiones y sinvergüencerías. Lo que resulta increíble, sin embargo, al menos para mí lo fue, es el concepto tan inhumano de administrar  justicia que se tenía en los estados papales. Me parecieron espeluznantes y crueles, cruelísimos, los modos y castigos adicionales, o sea torturas, a las que sometieron a los encausados, por un crimen que, en nuestros tiempos, hubiese tenido, según creo, todos los eximentes posibles.

¡Menos mal que  las cosas evolucionan, algunas para mejor!¡Brurrr…, qué miedo! 30 de julio de 1998


10 de octubre de 2015: Acabo de revisar, corregir y quitar unas cuantas "cositas". No hay que mezclar  churras con merinas



domingo, 27 de noviembre de 2011

La Perla, John Steinbeck




 “Las uvas de la ira”otra de las obras más afamadas de Steinbeck que se llevó al cine, la leí hará unos dos años, me gustó mucho y ello por su sencillez argumental, su realismo y cotidianidad. Es la historia de unos “desfavorecidos” y su lucha por sobrevivir.

La Perla, más que una novela, es una narración corta. Corta pero profunda. Sus protagonistas son gentes paupérrimas sobre las que se ceba, de modo ancestral, la injusticia en todas sus vertientes, social, económica y política. Y el azaroso hallazgo de la descomunal y maravillosa perla, lejos de proporcionarles la ansiada solución sólo les servirá para agravar esta terrible situación. Sus protagonistas, una joven pareja de indígenas mejicanos y su pequeño hijo, sus sentimientos y psicología, son descritos, según creo, de manera soberbia. Aunque sufrí con su lectura, el libro me gustó mucho.  17 de octubre de 1999

Las uvas de la ira, de John Steinbeck




Steinbeck recibió el premio Nobel de Literatura  en 1962.

Esta obra es una denuncia contra una injusticia social grave acontecida en el periodo entre guerras en EEUU, cuando numerosos campesinos arruinados, del estado de Oklahoma, tras la desertización de sus tierras y las consiguientes catástrofes atmosféricas, son instados por sus acreedores bancarios, dueños en esos momentos de aquellas extensiones de terreno, al abandono y marcha del lugar de origen.

Para explicarnos aquella situación, así como sus alcances, Steinbeck utiliza una familia, que cuando inician el éxodo hacia la quimérica California, está formado por todos sus miembros, padres, hijos, los abuelos paternos, un tío y también un ex – pastor protestante. En total trece personas. Colectivo que se va diezmando por la deserción de algunos de sus integrantes; los cuales son incapaces de continuar soportando los continuos y crecientes infortunios; en ocasiones, agravados por la  composición del grupo, ya que los abuelos son muy ancianos y la hermana es una recién casada que espera su primer hijo.

La llegada a California no pondrá fin a las calamidades y penurias de estos pobres campesinos, sino que aumentarán porque a la cruda realidad de que no hay trabajo para todos, añadirán el lastre del desprecio y la discriminación que los californianos sienten hacia ellos. Han sido engañados, vilmente manipulados con el objeto de favorecer el enriquecimiento, sin escrúpulos, de unos pocos (las compañías financieras). 18 de agosto de 1995.

27 noviembre de 2011: Leo en biografiasyvidas.com que esta novela de John Steinbeck“ surgió de los artículos periodísticos que Steinbeck había escrito sobre las nuevas oleadas de trabajadores que llegaban a California, y desató polémicas encendidas en el plano político y en la crítica, ya que fue acusado de socialista y perturbador. (…)
La prosa de Steinbeck (…) se sustenta en la piedad e interés del autor por los desfavorecidos de todo tipo(…)Otros le han adjudicado el mote de "novelista proletario" por su interés en las experiencias de las poblaciones de inmigrantes y los problemas de la clase obrera, añadido a su postura socialista o redentora. Por ejemplo, Las uvas de la ira ha sido catalogada como la novela más revulsiva de la década de 1930, pues provocó la reacción fervorosa y humanista de un amplio público opuesto a las clases conservadoras. Las ideas socialistas de Steinbeck estaban no obstante más relacionadas con la emancipación reformista evangélica del siglo XIX que con la literatura marxista(...)

viernes, 25 de noviembre de 2011

La zancada. Unos meses en la vida de una familia. Vicente Soto




Premio Eugenio Nadal 1966. Ediciones Destino, 1967. Está escrito en primera persona. El protagonista va contando los pormenores familiares de cuando tenía doce años. “La zancada”, título de la obra, alude al momento específico en que el niño madura y pasa a ver las cosas y seres que le rodean con una óptica diferente. Las circunstancias que propician este “salto” son la muerte de la abuela materna, bajo cuyo matriarcado viven las dos hijas y sus respectivos esposos e hijos y deben cumplir los designios testamentarios de dicha señora.
El lugar es un pueblo de Valencia, Alzira, en el primer cuarto del siglo XX, y los protagonistas son una familia acomodada que vive de las rentas percibidas por la matriarca.

Si bien el autor clasificó a los parientes en buenos y malos, siendo los primeros sus padres y los segundos sus tíos, creo que todos eran bastantes especiales, y no se escapan ni la primita ni él mismo.

En resumen, no me agradó mucho. 12 de mayo de 2003

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Áyax-Antígona- Edipo Rey, Autor Sófocles, siglos VII y VI A.C.




Es una selección de tres de las tragedias de Sófocles. Obra prologada por José María de Pemán e introducida por José Alsina.

Edipo Rey”  fue la que más me agradó, tanto por su temática como por la importancia del elemento trágico. Sus protagonistas son arrastrados por el destino; y la precognición o augurios recibidos no lo han evitado, sino más bien han contribuido a su consecución.

En un tiempo ya muy lejano, la literatura épica y  las tragedias griegas fueron objeto preferido de mis lecturas. Me gustaba e impactaba el modo tan solemne de expresar los sentimientos. Sentimientos, por otra parte, universales. 30 de diciembre de 1994
--------------
23 de noviembre de 2011: A continuación, corto y pego unos párrafos leídos en biografíasyvidas.com, acerca de Sófocles por entender que ellos explican lo fundamental de la obra del célebre autor clásico griego.
.
“Edipo rey es quizá la más célebre de sus tragedias, y así Aristóteles la consideraba en su Poética como la más representativa y perfecta de las tragedias griegas, aquella en que el mecanismo catártico final alcanza su mejor clímax. También es una inmejorable muestra de la llamada ironía trágica, por la que las expresiones de los protagonistas adquieren un sentido distinto del que ellos pretenden; así sucede con Edipo, empeñado en hallar al culpable de su desgracia y la de su ciudad, y abocado a descubrir que este culpable es él mismo, por haber transgredido, otra vez, la ley de la naturaleza y de la sangre al matar a su padre y yacer con su madre, aun a su pesar.

El enfrentamiento entre la ley humana y la ley natural es central en la obra de Sófocles, de la que probablemente sea cierto decir que representa la más equilibrada formulación de los conflictos culturales de fondo a los que daba salida la tragedia griega.”

domingo, 20 de noviembre de 2011

Hamlet, William Shakespeare




He pasado de no haber leído casi nada del célebre autor inglés, a,  en menos de un mes, leer tres de sus más famosas obras:” Romeo y Julieta,” Julio César” y “Hamlet”.

En Hamlet,  W.S. nos presenta  la angustiosa y difícil situación en que se halla el príncipe heredero del reino danés  tras la inesperada muerte de su padre,el rey,  en circunstancias extrañas. La inmediata boda de la madre con el  hermano y sucesor del monarca fallecido suscitará  recelos y sombríos presentimientos en el joven príncipe, los cuales le serán confirmados por las revelaciones del espectro de su padre, que vaga sin descanso debido a que no tuvo ocasión de prepararse y conciliarse con Dios  para su entrada en el más allá. El espíritu informará a Hamlet quién y cómo le mataron y le pide venganza.

La figura de Hamlet, ofrecida por Shakespeare en la obra, me resultó bastante chocante y hasta alejada de la realidad vulgar y corriente, o sea, la de cualquier mortal en parecidas circunstancias.  Especialmente su cambio de actitud hacia Ofelia y hacia el padre de ésta.   Me parecieron, repito,  irreales, sólo factibles en una ficción. Como tampoco encontré normales sus dudas y dilemas sólo para ver cómo decir al rey y a la reina que sabe toda la verdad acerca de la muerte de su padre. Se lamenta y se hace el loco, sin mostrar una  clara oposición . En resumen, no disfruté mucho con esta lectura. El personaje no me “enganchó”.

Quiero  resaltar que para Hamlet uno de los mayores agravantes  del asesinato de su padre era lo inesperado del suceso, pues  cogió al infeliz mortal  “bien comido y bebido” y, por tanto, en la situación más lejana a la conciliación con Dios, y consiguientemente, a la salvación de su alma. 29 de diciembre de 1996


20 de noviembre de 2011 La preocupación por la salvación mostrada aquí por Shakespeare, también la leí en una obra de Bécquer,  titulada “El Miserere”; y, también, en “Las tierras flacas” del mejicano Agustín Yáñez. En todas ellas, las almas de los que fueron sorprendidos por una muerte inesperada que les impidió el arrepentimiento y  conciliarse con Dios vagan, eternamente, en pena. A este respecto copio y pego párrafos de “El Miserere” de Bécquer :
“-Lloraba yo en el fondo de mi alma la culpa que había cometido; mas al intentar pedirle a Dios misericordia, no encontraba palabras para expresar dignamente mi arrepentimiento, cuando un día se fijaron mis ojos por casualidad sobre un libro santo. Abrí aquel libro y en una de sus páginas encontré un gigante grito de contrición verdadera, un salmo de David, el que comienza ¡Miserere mei, Deus!(*) Desde el instante en que hube leído sus estrofas, mi único pensamiento fue hallar una forma musical tan magnífica, tan sublime, que bastase a contener el grandioso himno de dolor del Rey Profeta.”
-Las gentes de los contornos se escandalizaron del crimen: de padres a hijos y de hijos a nietos se refirió con horror en las largas noches de velada; pero lo que mantiene más viva su memoria es que todos los años, tal noche como en la que se consumó, se ven brillar luces a través de las rotas ventanas de la iglesia; se oye como una especie de música extraña y unos cantos lúgubres y aterradores que se perciben a intervalos en las ráfagas del aire. Son los monjes, los cuales, muertos tal vez sin hallarse preparados para presentarse en el tribunal de Dios limpios de toda culpa, vienen aún del purgatorio a impetrar su misericordia cantando el Miserere.

“(…)pero ¿qué hacéis? ¿Adónde vais con una noche como ésta? ¡Estáis dejado de la mano de Dios! -exclamaron todos al ver que el romero, levantándose de su escaño y tomando el bordón, abandonaba el hogar para dirigirse a la puerta.

-¿A dónde voy? A oír esa maravillosa música, a oír el grande, el verdadero Miserere, el Miserere de los que vuelven al mundo después de muertos, y saben lo que es morir en el pecado.
_______

sábado, 19 de noviembre de 2011

Romeo y Julieta, William Shakespeare


Edición de bolsillo de Bruguera Libro Clásico con introducción de Cándido Pérez Gallego y traducción de Luis Astrana Marín, edición septiembre, 1980. El libro contiene dos de las más conocidas obras de Shakespeare:  “Romeo y Julieta” y “Julio César”.

Al principio, cuando comencé a leer la obra, los diálogos entre los amigos de Romeo me desagradaron, no les hallaba interés alguno; me parecían las conversaciones propias de unos pendencieros, vacías y hasta algo chabacanas. Llegué a interrumpir su lectura. Las prisas de la primera hora de la mañana, cuando piensas que se te escapa el metro, y tener sólo este librillo a mano, me obligaron a continuar con su lectura. El tema es, creo, universalmente conocido: el enamoramiento, el apasionado amor nacido entre los jóvenes herederos y respectivos hijos únicos de dos familias nobles de Verona que son enemigas. Antagonismo cuyas causas  se desconocen, no se explican en la obra, pero alcanza a la servidumbre, a los amigos y también a los allegados de ambas familias, separándoles y alineándolos en uno u otro bando. La intransigencia del entorno, como es de esperar,  propiciará un trágico final para la pareja de enamorados. 8 de diciembre de 1996 
----------

19 de noviembre de 2011 Pienso que la disolución de las costumbres y el relajo en las relaciones amorosas imperantes entre buena parte, o al menos parte de la sociedad española, incluidos los muy jóvenes y adolescentes,  haría imposible la notoriedad de obra similar a esta de Romeo y Julieta, que exalta el amor  . En su lugar, el insigne dramaturgo habría de recurrir para asegurarse el éxito de taquilla, o los laureles de la fama,  a la representación de los dramas y tragedias a que finalmente nos llevan los instintos  y  pasiones desenfrenados, es decir, a cantar sucesos más bien propios de crónicas negras. ¡Qué mal vamos, en todos los órdenes!

domingo, 23 de octubre de 2011

Julio César, por William Shakespeare



 Su lectura me entusiasmó desde un principio . En el  prólogo del libro leí que Shakespeare había aprovechado esta obra para arremeter, solapadamente,  contra la tiranía del poder absoluto;  en el drama   encarnado por César; y en la realidad y momento del escritor, por los Tudor.Lejos de lo que el título  puede hacer pensar, los verdaderos protagonistas me parecieron Marco Antonio, Casio y, más que todos, Bruto.

El dramaturgo inglés supo plasmar  el grave dilema de Bruto; quien ve enfrentados sus sentimientos hacia   César con su adhesión a la República. Régimen que tiene en César un peligro cierto. Porque muerto Pompeyo,   sus  recientísimos logros en las colonias y la positiva predisposición del pueblo romano hacia él, pueden ser  aprovechados por éste para ceñirse la corona y erigirse en monarca absoluto de Roma. Estas fueron las razones utilizadas por  Casio, inteligentísimo y ladino personaje, para urdir la maquinación que acabaría con Julio César. Conjura consistente en asesinarlo mediante su apuñalamiento por todos y cada uno de los conjurados. ¡Veintitrés heridas fueron inferidas al insigne patricio! Las mismas, según Shakespeare, del número de los conjurados. Todos debían estar manchados con la sangre de César.  14 de diciembre de 1996.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El mercader de Venecia, William Shakespeare.

He pasado de no haber leído nada del insigne dramaturgo inglés a leer,  en poco tiempo, varias de sus más famosas obras, como Hamlet, Romeo y Julieta, Julio César, Otelo y ahora “El Mercader…”
Debo ser una excepción, pero no disfruto demasiado con la lectura de estos libros, ni tampoco los personajes tienen ese arraigo y atracción que para otros, sin duda, tienen y que le han dado a su autor fama universal. Haciendo una reflexión retrospectiva de las obras por mí leídas, pienso que, hasta ahora, la que más me ha impactado, justamente por la profundidad psicológica de los personajes, especialmente Bruto, ha sido “Julio César”.

Pero bueno, metiéndonos en el comentario del libro en cuestión y como de su lectura a hoy han pasado unos cuantos días, he olvidado – ¡qué barbaridad! – los nombres de casi todos los personajes intervinientes; aunque, por otra parte, sólo dos de ellos tuvieron interés para mí: el mercader judío y Antonio, el amigo e insólito benefactor que es quien da origen, con su generosidad y desinterés, contrayendo una onerosa deuda, a la trama de esta comedia. El resto de personajes los hallé demasiado artificiales. En resumen, una lectura más. 29 noviembre de 1998.















sábado, 20 de agosto de 2011

Otelo, el moro de Venecia, de William Shakespeare


Edición crítica de Ediciones Alba, prologada por el catedrático ecuatoriano Juan Manuel Rodríguez.

¡Por fin he leído la conocida tragedia o drama-trágico sobre el tema, según se dice, de los celos, escrita por Shakespeare! El prólogo me agradó, lo encontré interesante e instructivo.

En cuanto al comentario acerca de la obra, quiero empezar señalando el tratamiento dado a Yago, cuya importancia o trascendencia es poco valorada, teniendo en cuenta que los Yagos proliferan en todos los tiempos. Las características universales personificadas en este malévolo personaje, con sus envidias, frustraciones, ambiciones desmedidas, su falta de prejuicios y de elemental distinción entre el bien y el mal, a mi entender, han sido bien logradas por el autor.

En cuanto a Otelo, me pregunto ¿son celos los sentimientos plasmados por Shakespeare en este personaje? O, ¿acaso es ese otro sentimiento irracional, impulsado por el cual, en todo tiempo y lugar, algunos hombres usan su prepotencia física o psíquica, para la destrucción, también física o psíquica, de la mujer? Mujer, por regla general, que actúa como víctima pasiva ante su cruel verdugo. Para mí, desde luego, no son los celos los que llevan a Otelo a matar a Desdémona; sino sus deseos de destruirla a ella, movido por los mismos sentimientos o muy parecidos que inducen al acosador a la destrucción de su víctima, fenómeno conocido hoy como acoso moral o mobbing. Las sospechas de la infidelidad- pienso yo- hubieran arrastrado al aguerrido general, dado su fuerte carácter y oficio, a matar con sus manos, en primer lugar al pretendido amante. Desde el primer momento, sin embargo, arremete, con fuerza verbal y física, únicamente contra la desvalida y solitaria Desdémona. Una sumisa mujer que sólo le había dado muestras incondicionales y suficientes de su amor. 30 de julio de 1998.





martes, 16 de agosto de 2011

Los Mayas, de Carter Scott

Tiempo atrás,  el tema de los mayas despertaba mucho mi interés. Este interés me había inducido a la indiscriminada lectura de  artículos y libros  acerca de esta cuestión, algunos de escaso rigor científico . Con ello quiero decir que tenía conocimiento de algunas de las cosas leídas en esta obra de Carter Scott, (Colección “Enigmas de la Historia”, M. E. Editores, S.L.) . La hipótesis,  sin embargo, relativa a que los sacerdotes mayas practicaban y transmitían aquellas enseñanzas recibidas por extraterrestres que provenían de Venus, astro cuyos movimientos y traslaciones celestes, les eran perfectamente conocidos, y, en cuya dirección, según se dice en el libro, tenían orientados algunos de sus más importantes templos-observatorios, fue novedosa para mí, así como, también,  el significado de su nombre “Maestros de las Estrellas”, 23 de noviembre de 1996.

jueves, 11 de agosto de 2011

Todo modo, Leonardo Sciascia


Relato realmente interesante, y muy real, al menos a mí me lo ha parecido, especialmente en lo referente a la descripción de los comportamientos interesados de sus personajes protagonistas.

Se desarrolla en Italia. Un afamado y ya reconocido pintor se “despista” y se ve en una especie de convención o ejercicios espirituales para la élite italiana (*). Allí están presentes banqueros, políticos, gobernantes, etc., dirigidos, sagaz y sutilmente, por un cura de rango elevado, pero cuyos argumentos, comentarios y actitudes te muestran a un individuo colocado en la cumbre del poder, manejándose a las mil maravillas en los ambientes donde se precisa manipulación, doblez y coacción.

El relato llega a su clímax con la sucesión de unos misteriosos asesinatos, entre ellos el del poderoso cura. 19 de noviembre de 2001

---------
(*) 11 de agosto de 2011: Buscando información acerca del autor Sciascia y su obra “Todo modo”, he hallado este interesante comentario de Avempace, en Ciao, algunos de cuyos párrafos reproduciré a continuación:

“Para poder comentar esta novela de Sciascia hay que hablar antes de los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola.(…) si esas personas de non sancto vivir son políticos de primera línea, propietarios de bancos y de negocios prósperos y otros altos personajes de la sociedad, que no tienen escrúpulo alguno en su conducta y que lo mismo les da traicionar, engañar, abusar, oprimir o incluso matar si llega el caso (y en este caso es la mafia siciliana, bien conocida por este autor que siempre hace alguna referencia a ella), su presencia en unos Ejercicios Espirituales no solo resulta chocante sino que más bien es piedra de escándalo.


(…) Sciacia (…) la titula "Todo modo", tomando estas palabras del propio fundador de los Ejercicios cuando dice que es bueno "Todo Modo para buscar y hallar la voluntad divina".




miércoles, 10 de agosto de 2011

Vendimia interrumpida, por Mercedes Salisachs

Leí este libro con verdadero interés; su autora es Mercedes Salisachs, reconocida escritora catalana.

La trama argumental se sitúa en los años cincuenta del siglo XX en un pequeño pueblo; y, en aquel entonces la historia allí contada tenía muchos trazos verosímiles. Hoy, sin embargo, sería poco probable se diera. Así, desafortunadamente, lo creo. (*)

La novela narra los conflictos de un buen sacerdote, un mediador entre Dios y la criatura humana, pero cuyas características personales le catalogan dentro de la más absoluta mediocridad. Este modestísimo sacerdote sustituye a otro bien distinto a él, afamado por su don de palabra y adornado de cualidades personales que han sido bien aprovechadas en su interés particular y no colectivo, al mismo tiempo de hacerle, en apariencias, “insustituible” para sus feligreses.

La moraleja final sería ¡qué no es oro todo lo que reluce! 25 de abril del 2004
________
(*) Apoyo esta creencia en la secularización sitemática en la que nuestra sociedad española, desgraciadamente,  está inmersa. En que todo lo sagrado, espiritual,  costumbres cristianas, piedad, conmiseración, esperanza en una vida ulterior, la salvación del alma, etc., etc. son objeto de burla, rechazo y hasta persecución. Y como buen ejemplo inmediato, tenemos la que están formando  determinados elementos ante la próxima celebración de JMJ en Madrid, y la venida del Papa para presidirlas.

viernes, 22 de julio de 2011

Los nuevos aristócratas, por Michel de Saint Pierre

Libro que me gustó mucho. Muchísimo. Sin embargo, olvidé comentarlo en su momento. La acción se desarrolla en Francia, alrededor de los años 70, aunque creo que ahora bien podría trasladarse a la España actual.
La novela “Los nuevos aristócratas” describe a unos adolescentes hijos de las nuevas élites sociales, los poderosos y los magnates del momento y lugar. Los jóvenes allí descritos son seres crecidos en la abundancia e indolencia de la riqueza material de su entorno, pero desprovistos de valores verdaderos, del respeto debido al prójimo y de humanidad. Son unos egoístas impertérritos, con estudios superiores al resto de los “chicos” de la sociedad en que viven, ya que han sido “educados” en los mejores colegios y su existencia se desarrolla en los mejores entornos y con muy favorables perspectivas futuras. Influyentes políticos y principales de la sociedad (banqueros, intelectuales, alta clerecía) constituyen el círculo de amistades paternos y saben, son conocedores, que mañana (en el futuro) serán también uno de ellos.



Hay en la obra tres personajes principales: un jovenzuelo que encarna esta juventud apática, su joven tutor (filosofo jesuita) y el sacerdote director del colegio, un hombre de Dios.

El conflicto de estos adolescentes, descrito en la novela, deriva de la hipocresía del ambiente familiar, generador de una profunda disolución de costumbres y normas que acaba en el desenfreno personal. Los adolescentes de la ficción de Saint Pierre, con escasamente dieciséis o pocos más años, han tenido varias experiencias sexuales, consumido drogas y...en resumen, vagan hastiados; pero  aún  peor es su vacío moral, fruto de su formación (deformación) materialista. 26 de abril de 2003.

---------
17 de enero de 2013  : Con el fin de enlazar ficción con realidad, me remito a este
 comentario del 2008,  en relación a los centros a los cuales "nuestros nuevos aristócratas" llevan a sus hijos: http://lecturascatalanas.blogspot.com.es/2008/09/me-cortaredonde-estudian-los-hijos-de.html 

martes, 12 de julio de 2011

El tunel, Ernesto Sabato

El libro bien podría haber sido bautizado como “monólogo de un psicópata”. Se trata de un libro pequeño, de lectura fácil y me gustó; a pesar de lo que se pueda pensar, después de la síntesis de su contenido con el que he iniciado este comentario.

Es una historia en la que prima la expresión de los sentimientos y de actitudes enfermizas de ciertos seres humanos cuando se enamoran. La sin razón de sus razonamientos, su desazón, el aceleramiento de las ideas y de los pensamientos negativos ante actitudes y señales para sí inexplicables del “otro ser”. Obsesión y desesperación, en suma, como fenómenos, ambos, consustanciales a su pasión amorosa.

Otro rasgo también planteado en la obra, aunque más especialmente en lo referente al hombre, al varón del ser humano, es la diferencia que existe entre hombre y mujer, también a la hora de expresar el sentimiento amoroso. En los hombres, es posesión, exclusividad...En la mujer, sumisión, entrega... 3 de octubre de 1999.




domingo, 10 de julio de 2011

Cuba: génesis de una revolución, por Ramón Eduardo Ruiz

25 de febrero de 1995.

Este libro lo compré por La Mercè , en  la Feria del libro de ocasión, hace ya unos cuantos años.  Es mi cuarta lectura. Su autor, Ramón Eduardo Ruiz, cuya nacionalidad desconozco, (*) según leí en el propio libro, es un historiador, escritor  y profesor de la universidad  norteamericana de Massachusetts (Smith College Faculty).  En su obra expone  las posibles causas  que dieron origen al triunfo, fuera de pronósticos, de la revolución cubana, o,  mejor dicho, del movimiento fidelista del 26 de julio.
Los hechos más relevantes, acontecidos desde los últimos años del dominio español hasta el gobierno de   Batista, son narrados y rigurosamente  analizados  en su vertiente  histórica,  social y   económica. Por sus páginas desfilan  un sin fin de personajes cubanos -  sindicalistas, políticos, líderes estudiantiles, miembros de organizaciones, historiadores, y un largo etc. –que  influyeron en la historia de Cuba durante esa época, y, de modo especial, se remarca  la figura y el  ideario de José Martí.
También son numerosas las citas y la bibliografía reseñada. Centra su análisis en la exposición de los  reiterados fracasos y consiguientes frustraciones de la sociedad cubana por alcanzar su suficiencia política. Fracasos y frustraciones fruto de los sucesivos gobiernos habidos en la Isla, unos  por su debilidad, otros por la corrupción imperante en ellos, desde la instauración de la República, en 1902, hasta 1933, caída de Gerardo Machado; dictadura cruel y odiosa cuyo conocimiento se hace imprescindible para comprender la tenaz y larga lucha del pueblo cubano por alcanzar unas formas justas de gobierno. Lucha, aún, sin éxito, según mi parecer.  
Libro muy interesante.  23 de agosto de 1999.
_____________
(*) Ramón Eduardo Ruiz fue un afamado historiador y escritor norteamericano, nacido en San Diego(California), de padres mexicanos. Según leí, murió a los ochenta y ocho años, en su California natal, el pasado año 2010. Autor de varios libros de contenido histórico sobre México y también sobre la Revolución Mexicana y la Cubana.
--------
15 de julio de 2011. ( Me remito a mi comentario titulado "Un polizón cubano")

domingo, 26 de junio de 2011

La Celestina, Fernando de Rojas

Archivo:Comedia de Calisto y Melibea, Burgos,Fadrique Alemán, 1499 fol 1r.jpg

La Celestina, Fernando de Rojas

La obra empieza bien y termina mal, ¡muy mal! “No queda ni el apuntador”. Según leí en el ilustrativo  prólogo de Manuel Criado de Val, al libro RTV 75, Biblioteca Básica Salvat, Salvat Editores-Alianza Editorial, 1970, se publicó,  por vez primera, alrededor de   1500, y si bien se desconoce con exactitud la población donde Rojas  ubicó la trama, por los nombres y los detalles de los  lugares  descritos, bien podrían ser cualquiera de estas tres legendarias ciudades españolas:  Salamanca ,Toledo o Sevilla.
La protagonista indiscutible de la obra es Celestina, la vieja alcahueta.  A través de sus llanas sentencias, logra el personaje hacerse, me atrevería a decir, entrañable,  y tal vez hasta llegar a  entenderque  no justificar, sus acciones. Mujer de  baja  extracción social, agudiza el ingenio y se adiestra como curandera, especializándose   en  abortos y composturas de falsos virgos, así como en otras muchas malas artes con el fin de sobrevivir en un mundo cargado de hipocresía, precariedades e infinitas desigualdades sociales y económicas. Se la describe  muy astuta y gran conocedora del alma humana.
La parte más amena de la obra la hallé en los diálogos de la vieja mediadora con los criados de Calisto, cuando planeaban el asunto, ¡qué sentencias, qué sabiduría popular se desprende de los mismos! Los personajes de los enamorados, Calisto y Melibea , los encontré sosos (vacíos). Ahora diría “hedonistas”.
Otro aspecto que destacaría de esta obra es la crítica solapada- así lo estimo -  a la conducta licenciosa del clero y de la utilización que éstos hacen de su condición y estatus como tapadera de sus vicios, así como, también, fuente de ingresos.
Por último, quiero señalar que cuando lees La Celestina se hace imprescindible tener en cuenta el momento histórico de España, en el que fue escrita; es decir, los tiempos álgidos de la Inquisición, el paso de la edad media o feudal a la moderna, y que su autor, Fernando de Rojas,  pertenecía - se dice - a una familia de judíos conversos de La Puebla de Montalbán(Toledo), y fue un gran humanista cristiano, formado en Salamanca .25 de febrero de 1995.

Enero 2013: Después de releer el comentario, he efectuado algunos añadidos y rectificaciones varias. También he leído la, a mi modo de ver,  completísima información sobre Fernando de Rojas  y su obra, hallada en biografíasyvidas.com, algunos de cuyos párrafos transcribiré a continuación y cuya lectura íntegra aconsejo:
Se cree, casi con certeza, que escribió un solo libro, … La primera edición que conservamos de la obra fue publicada anónimamente en 1499, en Burgos, con el título de Comedia de Calisto y Melibea. La obra está escrita como una pieza de teatro, en forma dialogada, y dividida en actos; la primera edición tenía dieciséis actos y las de 1502, tituladas Tragicomedia de Calisto y Melibea, veintiuno. Pese a este carácter de obra dramática, su extensión la hace casi irrepresentable. La obra fue escrita para ser leída en voz alta en un círculo de humanistas u oyentes cultos, los cuales pudieron haber hecho aportaciones; se sabe que el manuscrito circuló bastante antes de que el autor lo entregase a los impresores. Se calcula que de 1499 a 1634 se publicaron 109 ediciones en castellano, no sólo en España sino también en otros países de Europa, donde además fue traducida a diversas lenguas.”
En la Carta del autor a un su amigo, que precedió a la obra en la edición de 1500 (Toledo), Rojas declara que encontró escrito el primer acto y le gustó tanto que decidió completar la obra. Esta afirmación ha sido corroborada por la mayoría de estudiosos de La Celestina: de este modo, el extenso acto I (ocupa cerca de la quinta parte de sus páginas) habría sido escritor por una autor cuya identidad aún no ha sido verificada (Rojas mencionó en la Carta a Juan de Mena y Rodrigo Cota como posibles autores). Rojas también aclaró que los "argumentos" o resúmenes que preceden a cada acto fueron añadidos por los impresores. A esta edición se agregaron, además, once octavas acrósticas escritas por Rojas y, al final del libro, seis octavas escritas por Alonso de Proaza, un humanista que fue el corrector de la edición y que reveló cómo por los acrósticos se puede saber que Rojas es el autor del libro, ya que la Carta del autor a un su amigo no llevaba firma.
La obra sufrió a lo largo de las sucesivas ediciones del siglo XVI innumerables modificaciones y agregados, probablemente no debidos a la pluma de Fernando de Rojas…”
“A pesar de la declarada intención moralizante, y como ocurre en las grandes creaciones, la riqueza significativa de la obra parece desbordar este planteamiento…Rojas trazaría un agrio retrato de una sociedad que se dice cristiana pero que en modo alguno actúa como tal: todos los personajes se mueven por el egoísmo, por el propio interés; a unos los ciega la pasión, a otros las lujuria, a otros la codicia, la envida o el odio; y todos persiguen el dinero o el placer, sin importar su clase social: desde Calisto hasta los rufianes y las prostitutas protegidas por Celestina. Y no es que solamente obren de forma egoísta en la práctica; en muchos casos, como muestran sus palabras, piensan que es así como hay que obrar en el mundo. Antes de arrojarse desde la torre, Melibea no piensa en que su suicidio supondrá su condenación eterna; en su lugar, lamenta amargamente no haber disfrutado más del placer ("¿Cómo no gocé más del gozo"?).
Otras interpretaciones … coinciden también en ver en La Celestina el retrato de una sociedad en crisis: una sociedad que ha perdido ya los valores del antiguo sistema feudal (el honor y la dignidad en los señores, la lealtad en los vasallos, la moral y el concepto de vida cristianos) sin hallar en su lugar ningún otro valor fuera del individualismo. Los jóvenes amantes pasan por encima de su honor y de su dignidad, prescindiendo de los mayores y de los usos sociales; los criados, convertidos en meros asalariados, sólo persiguen su interés; el inframundo celestinesco atiende a lo inmediato y prescinde igualmente de toda moral. La Celestina sería así el reflejo de un mundo en descomposición, aquejado de una crisis tanto de orden moral como social, y del todo incapaz de sustituir los viejos valores arrinconados por otros superiores.”

----------

15.01.2013  He resaltado en negrita aquellas afirmaciones sobre el posible otro significado o interpretaciones de esta magistral obra atribuida a Rojas. Porque ambas, cualquiera de las dos, según creo, podría aplicarse a la España de hoy:
“… una sociedad que se dice cristiana pero que en modo alguno actúa como tal: todos los personajes se mueven por el egoísmo, por el propio interés; a unos los ciega la pasión, a otros las lujuria, a otros la codicia, la envida o el odio; y todos persiguen el dinero o el placer, sin importar su clase social… Y no es que solamente obren de forma egoísta en la práctica;…, piensan que es así como hay que obrar en el mundo.”
 “…retrato de una sociedad en crisis: una sociedad que ha perdido ya los valores… el honor y la dignidad… la lealtad… la moral y el concepto de vida cristianos) sin hallar en su lugar ningún otro valor fuera del individualismo… reflejo de un mundo en descomposición, aquejado de una crisis tanto de orden moral como social, y del todo incapaz de sustituir los viejos valores arrinconados por otros superiores.”

Viendo el desmantelamiento progresivo de todo aquello que antaño,  treinta y siete años atrás, eran nuestras bases más sólidas, - pienso-si  no estamos –desgraciadamente- en fase similar. ¿Qué fue – me pregunto - de la tradicional familia española, bastión de nuestra sociedad y de aquellos valores y virtudes cristianos que en ella eran inculcados a sus miembros? ¿Qué hemos hecho con los más jóvenes, crecidos en la indolencia, en el derroche de alimento, vestido y divertimentos varios y alejados de las más elementales nociones de civismo y moral, pero, especialmente de Dios, al que  muchos desconocen. Juventud que, en su mayoría, sube embrutecida por el temprano consumo de drogas de toda índole y envuelta de promiscuidad y vacío mental, codiciosa sólo de placeres y de logros o bienes materiales?

Bien podría continuar con la retahíla de cosas que hoy son sólo pasado, pero para mi reflexión estas dos, estimo, son suficientes.