miércoles, 28 de diciembre de 2011

Guerra y civilización, Arnold J. Toynbee




Esta obra de Arnold J. Toynbee  figuraba en la bibliografía del libro de J. MallasMisterios de las civilizaciones muertas”. Es un libro pequeño en el que se extracta el pensamiento del historiador inglés Toynbee. No obstante  su brevedad en hojas, es un libro denso en contenidos. Tuve que releer muchos de sus pasajes. Creo, en síntesis, que es un libro anti militarista. Utiliza distintas épocas, lugares y personajes históricos como ejemplos para explicar sus teorías.
En la introducción leí una afirmación que me impactó, porque según Toynbee, la religión y el nacionalismo son las dos causas principales que promueven los conflictos  entre los seres humanos. La primera fue durante mucho tiempo causa de todas las guerras hasta que los nacionalismos la relevaron. Toynbee augura malas perspectivas para Occidente si los nacionalismos no son superados. 18 de diciembre de 1994

28 diciembre de 2011: Recomiendo la lectura íntegra de la biografía de Arnold J.Toynbee, publicada en biografiasyvidas.com,  de la que, a continuación, extracto algunos de los párrafos, para mí, más significativos:

“(Arnold Joseph Toynbee; Londres, 1889 - York, 1975) Filósofo e historiador británico, considerado como uno de los más importantes filósofos de la historia, fama lograda gracias a sus 12 volúmenes de A study of History (Estudio de la Historia, 1934-1961).”

“Hasta su jubilación académica (en 1955), desempeñó el cargo de Profesor Investigador de Historia Internacional en la Universidad de Londres. La última parte de su vida la dedicó a viajar y a dar conferencias por todo el mundo, principalmente en Estados Unidos.”

“(..) paralela a su carrera académica, Toynbee desempeñó diversos cargos en la política británica, en especial relacionados con las relaciones internacionales. El primero de ellos, en 1915, fue el de funcionario del departamento de Inteligencia del Ministerio de Asuntos Exteriores. En 1919 fue uno de los legados de Gran Bretaña en la Paz de Versalles, que únicamente sirvió para encender la espoleta de la Segunda Guerra Mundial y que influyó notablemente en la percepción de la Historia de Toynbee, tal como se vislumbra en la obra publicada a raíz de esa legación: El mundo tras la conferencia de paz (1925).
(…), la civilización, y no los estados, naciones o etnias, era el fundamento inteligible mínimo de la sociedad humana. Además, estableció la interacción entre reto y respuesta como la base de una civilización, una explicación científica por encima de razas, sociedades y otros conceptos deterministas. En su investigación describió el auge y la caída de 26 civilizaciones a través del curso de la Historia, y observó que en todas ellas el origen se situaba en una respuesta ofrecida por la población en conjunto, dirigida por una minoría elitista con capacidad creativa, para superar el reto natural o social a que esa población estaba sometida.(…) no negaba la importancia al factor determinista (clima, geografía, biología), pero defendía que el mayor mérito se hallaba en la respuesta de la sociedad, en la capacidad de la colectividad para modificar el curso de los acontecimientos.
(…)La capacidad de renovación, de emitir nuevas respuestas creativas a los retos con que se va enfrentando una sociedad, es la clave de la evolución histórica.
(…) Toynbee también estipulaba, lógicamente, el ocaso de una civilización, que se producía cuando la elite dirigente cerraba la puerta a la creatividad de otros grupos, convirtiéndose en una tiranía despótica, al abrigar en su seno los más graves pecados destructores de la civilización: el militarismo y el nacionalismo. Ante ello, Toynbee apelaba al factor espiritual como el necesario fertilizante de la civilización. Esgrimiendo como ejemplo la civilización occidental, su fuerza de cohesión habría sido el cristianismo, factor de unidad social ante la fuerza disgregadora de militarismo y, sobre todo, nacionalismo. Obviamente, esta última visión es la que más férreas críticas al sistema de Toynbee ha recibido."